03 julio 2011

Niza (y Menton)

Quizá la ciudad más linda de la costa Azul. Es muy linda la costanera con todos los asientos mirando hacia el mar, las palmeras y los edificios como la opera, el casino y los hoteles todos ellos muy pintorescos. 

La plaza principal en donde comienzan (o terminan?) las peatonales con los negocios también nos gustó mucho. Allí, además, finalmente pudimos encontrar un locutorio después de tanto buscar! Es que en Europa casi no existen y mucho menos en la costa Azul. 

Este día sí que me nos fuimos preparaditos con la maya para chapotear pero "oh sorpresa" las playas son de piedra, pero no de piedra chiquitita sino de cachos de piedras que son muy incomodas para pisar, tomar sol y ni te digo cuando te tiran las olas. (Al final me quedo con Brasil!!! Jajaja)

Lo que sí se puede apreciar en las fotos es el color hermoso que tiene el agua en estas playas y también, como en el resto de la costa azul, el toque de glamour que tienen estos lugares. Coincidimos en que estuvo bueno conocer estas playas pero quizá no son lo que nosotros elegiríamos para veranear.






Una cosa que no tuvimos en cuenta en nuestra incursión por la costa azul es que al ser una zona de mucha guita no encontrábamos ni por casualidad un camping! Tanto es así que la noche anterior habíamos llegado casi al limite con Italia y estábamos dispuestos a seguir rumbo a regiones tanas ya que no había caso con los campings. Tuvimos suerte que justo en paramos a preguntar en un hotel (que nos pareció barato) y el recepcionista nos indicó un camino para encontrar un camping. El camino era bastante impracticable. Esa noche fue la primera probadita de lo que son los caminitos en montañas. Son calles en las que literalmente cabe 1 solo auto (aunque es la misma que usas para subir y bajar!) y con curvas muy cerradas y para colmo de males con autos estacionados (SI ESTACIONADOS!) en esas subidas. Pero bueno...
Por más que hayamos llegado de noche nos veníamos equipados y nos relajamos con un vinito y carne con pasta. Pero ojo, que todo cocinado por nosotros! Nada de restaurante ni comida para llevar! Nosotros si que le hicimos honor a nuestra hornallita portátil. Aaaah por cierto, el camping quedaba en Menton, la ultima ciudad de la costa azul y limite con Italia. Fue parte del principado de Mónaco por muchos años hasta que se independizo luego de la revolución francesa.





Más fotos.

Saint Tropez, Cannes y Mónaco

Habíamos leído que la única vía de entrada a Saint Tropez se colapsaba en temporada alta por la enorme cantidad de autos y por lo estrecha que es la ruta. Nosotros lejos de estar en temporada alta también sufrimos del embotellamiento aunque suponemos que no fue tan grave como debe ser en pleno verano. 
Saint Tropez es uno de los lugares mas "top" de la costa azul. Al parecer una de sus celebres descubridoras fue Brigitte Bardot en los 60'. Se notaba (pero muuucho) que eramos sapos de otro pozo. La gente que vimos caminando el centro y el puerto era muy rubia MUY. Creo que desentonamos un poco cuando nos hicimos una picadita en el puerto entre las rocas mirando el mediterraneo, pero no nos importo demasiado.


Luego seguimos camino y llegamos a Cannes, famoso por su festival internacional de cine. Fuimos a ver el teatro en el cual transcurre el susodicho y también caminamos la costanera.
En una de esas me dan uno de esos diarios gratuitos que reparten y me entero del notición: "Bin Laden Murió" Naaaa "Cómo puede ser?!" "Quién nos va a sorprender ahora con sus atentados?!" En fin...
Volviendo a Cannes... Si hubiera sabido que el resto de las playas de la costa azul que veríamos a continuación eran todas de piedra, hubiera aprovechado estas que eran de arena! Acá solo nos mojamos las patas.

Teatro donde se hace el festival

Peatonal - Leyendo sobre Bin

Un capítulo aparte para Mónaco.
Es el estado más pequeño (después del Vaticano) y te da la sensación de que haces 20 cuadras y lo cruzaste. Es un chiste. Se podría decir que juntamos 20 pibes y tomamos el país por asalto.
El territorio estuvo en poder de la república de Genova en el siglo XII y una de las tantas familias Italianas con dinero y poder de la época tomaron posesión del territorio.

Justamente ayer se casó el todopoderoso príncipe de Mónaco heredero del linaje Grimaldi que gobierna desde el siglo XIV. Aunque hubo varias interrupciones y cambios se mantiene como estado independiente y, sobretodo, se mantiene gracias a la condición de "paraíso fiscal" que ostenta desde 1856. De ahí su renombrado casino Monte Carlo famoso desde tiempos en que el juego era ilegal en el resto de Francia. Pero claro como estas cuadras no son Francia, no solo no tienen impuestos al juego sino que tampoco a los bienes personales ni hacen muchas preguntas si depositas plata en sus bancos. De ahí que siguió existiendo ininterrumpidamente y que la gente con plata (con muuucha plata) deposita en los bancos de Mónaco. 
En lo que al viaje respecta se nos hizo imposible estacionar (con parquímetro, porque un estacionamiento techado iba a salir una locura) y tampoco nos pareció que haya mucho para ver. Así que la recorrimos 2 días distintos, pero siempre arriba de Blacky.

Acá se estaban preparando para el Gran Prix

El casino (foto tomada en movimiento en el auto)

Marsella

Es la segunda ciudad más grande de Francia y nos resulto un lío transitar con Blacky ya que no teníamos referencias y queríamos pasar por la oficina de turismo que estaba en pleno centro. De casualidad dejamos el auto en pleno casco viejo cerca del puerto y pudimos almorzar en el parque de la iglesia La Major. Caminando por el puerto hacia el centro se veía allá a lo leeejos y bien en lo alto la Iglesia Notre Dame de la Gare que era uno de los puntos a visitar.

Estábamos medio desorientadas por el centro y como a estas alturas ya estábamos cruzados con los franceses aprovechamos que vimos un restaurante cubano y le preguntamos al moreno que estaba en la puerta si por el camino que estábamos yendo íbamos bien. A lo que el nos respondió: "oye chico yo ira del lado de enfrente salvo que quieras hacer la vuelta del tontouu" jajaja una masa el moreno! La frase "la vuelta del tontou" nos acompaña de ahí en más en todo el viaje: cada vez que nos sentimos perdidos nos decimos "no estaremos haciendo la vuelta del tontou?". 

Lo distinto que tenia la catedral de Notre Dame con respecto a tantas otras que vimos es que estaba totalmente decorada con referencias hacia los navegantes, los barcos y el puerto. Dado que se puede divisar desde el mar y el puerto por su altura era una de las primeras cosas que veían (y ven) los marineros cuando llegaban y a la cual se encomendaban cuando partían esperando los ayude a tener un buen viaje.



Pasamos por Toulon alrededor de las 18 hs justo justo cuando cerraba la oficina de turismo. Caminamos solo un poco por el puerto y el centro camino a donde dejamos a Blacky y decidimos dejar para otro día a esta ciudad.
Allí un bombero frances nos dijo como pudo donde podíamos encontrar un camping. Preguntando y preguntando llegamos a Le Pradet un pueblo costero bien chico que nos quedamos con ganas de quedarnos a conocer más tiempo, sobretodo porque el camping estaba bárbaro y nos imaginábamos que las playas donde se hacia buceo también, claro que como para playas teníamos por delante toooda la costa azul decidimos seguir camino al día siguiente.
Cena de ese noche en el camping de Le Padret (con quesito Brie y vinito)

Avignon

Cuando llegamos notamos un contraste importante con las otras ciudades de la región... Hasta nos costo estacionar cerca del centro!
El casco histórico (microcentro) todavía conserva las murallas medievales que protegían la ciudad en los tiempos papales allá por el siglo XIV. Durante más de 70 años fue residencia de los papas que por ese entonces prefirieron vivir lejos de Roma ya que Italia estaba dividida en 2 (como siempre) los anti y los pro (papas).

Palacio Papal (Edificio Gótico más grande de la edad media)


La verdad es que no me esperaba, pero para naaaaaaaaaada que la famosa canción de jardín de infantes del puente de Avignon sea internacional!! Es como el cumpleaños felíz o el payaso plin plin...
Resulta que estábamos muy campantes sentaditos al lado de un puente que conserva parte de su pasado medieval intacto cuando vemos y escuchamos a unos nenes cantar en frances y a sus padres sacandole la foto en el puente... "Claaaro este es EL puente" acto seguido imitamos a los pequeños franceses.
Cerro por todos lados después cuando vimos que la zona estaba repleta de negocios que vendían aromatizantes donde claramente predominaba la lavanda.

EL puente

Lavanda (para las lavanderas)

No pudimos conseguir los famosos crepes que habíamos probado en el barrio latino de París. Aunque por lo menos probamos el de Nutella, costo conseguir Crepes salados por esta zona, quizá sean típicos de París.